Argumentos para realmente aprovechar el tiempo

•mayo 5, 2010 • 2 comentarios

Sí, soy uno más de esos alumnos que no acudieron a la clase de Comunicación y Participación Ciudadana en la Red del pasado lunes. Una vez llegada la recta final del cuatrimestre y tras tanta carga en la asignatura se hacía preciso esquivarla y eso hice, como dije en mi anterior entrada. Marché al Viñarock en Albacete. Llega un punto en el que ante la posibilidad de disfrutar de actividades culturales que se producen de forma única en el tiempo, vence el ansia de vivir, de ser feliz, frente al deber de actualizar esta práctica tan vacía.

Obviamente prefiero emplear mi tiempo en vivir que en hacer algo vacío.

No obstante, hoy estoy contento, ya que descubrí que…¡¡una noticia sobre teatro ha aparecido en prensa y televisión ocupando cierta relevancia!! Vale, eran los premios Max de Artes Escénicas (http://www.premiosmax.com/home/index.php) promovidos por nuestra querida compañera la SGAE y la Fundación Autor. Aquí podemos encontrar como algunos medios se hicieron eco de la noticia de esta ceremonia (que casualmente no fue retransmitida como la de la Academia de Cine)

El País: http://www.elpais.com/articulo/cultura/gran/pifia/Premios/Max/elpepucul/20100503elpepucul_8/Tes
El Mundo:
http://www.elmundo.es/elmundo/2010/05/03/cultura/1272909114.html

Libertad Digital: http://www.libertaddigital.com/sociedad/la-sgae-arruina-los-premios-max-de-teatro-1276391815/

Y ¡Chaaaan, chaaaaaaaan! (música de suspense cómico) La noticia en lugar de centrarse en los galardonados y la gala se centra en el garrafal fallo de nuestra amiga SGAE. A esto le llamo yo cobertura cultural. Tenían razón Adorno y Horkheimer cuando aseguraban que la cultura de masa se había sometido a la esfera política. Por descubrir cosas como esta, reúno argumentos suficientes para haber suspendido mi asistencia a la clase magistral del lunes.

¿Dónde reside el éxito?

•mayo 5, 2010 • Dejar un comentario

Tras volver de la XV edición del Festival de Arte Nativo “VIÑAROCK” en Villarobledo (Albacete) me planteaba si alguien más allá de los allí presentes había conocido algo de lo que había sucedido allí. Y sí, vi que sí, pero a través de la web o incluso alguna noticia perdida en forma de crónica superficial en los grandes medios. Miro por la ventana, y veo un enorme cartel que anuncia el festival Rock in Rio. El número de artistas es mayo en el festival manchego, y juzgándolo detenidamente, el hecho de que la práctica totalidad de sus invitados sean del territorio patrio, debería hacer que se lanzara más allá la promoción de este evento. Quizá en eso resida su encanto, en saber la calidad artística que se va a encontrar allí y que sólo podrás experimentar siendo partícipe presente de ello.

En cambio el “inflado” Rock in Rio, nos permitirá ver las actuaciones desde el sofá de nuestra casa, mientras vemos como se derrochan millones en promocionar artistas que recaudan ellos solos más de la mitad del caché de los artistas del Viñarock. ¿Qué necesidad tengo de que me patrocinen a mansalva un festival al que asisten Rihanna, Shakira o la ídolo de masas Miley Cyrus y que encima tiene la vergüenza de organizarse bajo la etiqueta “ROCK” in Rio?

Sin duda, la respuesta está en la dimensión económica del asunto. Ambos festivales tienen, claramente, una finalidad económica (sería un insensatez negarlo). Pero si mediante la difusión publicitaria y mediática puedes aumentar al cuadrado tus beneficios, y ya de por sí encontramos que el precio de las entradas de uno (el de Madrid) supera con crecer al otro, que los artistas de uno (el de Madrid) superan, sobre el papel y muy en teoría, el cartel de otros; está claro que el resulta de aumentar exponencialmente esta cifra decanta la balanza de forma total y absoluta hacia la parafernalia comercial de Rock in Rio. Igual sucede con otros muchos festivales. Yo, mientras, disfrutaré de la calidad y la experiencia del Viñarock mientras no se lo cargue la máquina mediática

Un ejemplo a seguir

•abril 29, 2010 • 1 comentario

Hoy concluía en el municipio de Parla la IX Muestra Local de Teatro de los Institutos de Educación Secundaria. Este año, el proyecto ha contado con la presencia de nueve centros y la representación de diez obras. Curiosamente, encontramos que este es el único proyecto de este tipo llevado a cabo en alguno de los ayuntamientos de la zona Sur de Madrid. Y el ejemplo es tan bueno que realmente merecería la pena que muchos otros gobiernos locales se plantearan realizar algo de este estilo.

Allá por 2001, desde la Concejalía de Cultura de Parla se lanzó este proyecto, al comienzo sólo participaban tres centros. No obstante, con el paso del tiempo, el número de centros, obras y participantes crecía de forma nada despreciable. La premisa de la Muestra es acercar a todos los jóvenes de Parla la posibilidad de vivir un montaje escénico durante todo un curso, conocer todos los entresijos de dirección, interpretación, pero más allá de eso, adquirir todos los valores que transmite una experiencia de este tipo: desde el gusto por el trabajo bien hecho, hasta el desarrollo del trabajo en equipo, la solidaridad, la tolerancia y demás valores vitales en el marco de una sociedad moderna que se adquieren, de forma casi inconsciente, como un juego.

En 2010 han participado cerca de 300 actores que han podido ver en torno a unos 5000 espectadores, dato inequívoco de que el proyecto marcha con el viento a su favor y por tanto cada vez, lleva el mensaje a más y más gente muy diversa.

Pero no todo queda ahí, en octubre de 2009 se forma en el propio municipio la nueva Escuela Municipal de Teatro, gracias al trabajo en las muestras y las posibilidades de penetración que ha demostrado tener el teatro en dicho colectivo municipal. En ella practican teatro y se divierten cerca de 150 personas a lo largo de la semana.
Escena de uno de los montajes de la Compañía de Teatro Joven de Parla
Lo extraño ahora es, ¿cómo un proyecto que se ha demostrado, tiene tanto valor, apenas ha conseguido salir extramuros del municipio parleño? Sin duda, muchas acciones culturales de este talle no están consideradas relevantes en los medios autonómicos. Ni siquiera en los municipios adyacentes apenas. Parla cuenta con una joya casi en exclusiva en toda la Comunidad de Madrid que nadie se ha molestado aún en pulir y hacer brillar para mostrarla al mundo.